El Valor del Reconocimiento

EL VALOR DEL RECONOCIMIENTO

En la economía financiera, una práctica ineludible es el reconocimiento de las deudas situándolas en el lugar que  les corresponde es decir en el pasivo corriente o no corriente si fuera una deuda a largo plazo. La nueva conciencia interrelacional e intergeneracional nos invita a considerar también las deudas morales , no directamente relacionadas con la economía, en el pasivo de los intangibles. Las deudas psicológicas o morales van emergiendo de nuestra memoria histórica a través de la conciencia cuantificada especialmente en los campos de la globalidad y de la congruencia.

Pensemos en el caso de los agravios nacidos de nuestra “guerra incivil” resultado de las peleas republicanas y antirrepublicanas de la década de los treinta. La “contabilidad nacional de los intangibles” nos podrá ayudar a clarificar la dinámica de nuestra sociedad española preñada por diferentes puntos de vista con diferentes agravios, una sociedad partida en trozos que ha pretendido aglutinar no solamente diferentes sectores yuxtapuestos sino también contrarios e históricamente opuestos. Simplificando podriamos decir que el terrible conflicto nacional de la década de los 30 nace de unas discrepancias  motivadas por el establecimiento democrático de la República y de la deslegitimación de los obispos españoles que nos trajo, como dice Tamayo, a la guerra incívica que acabó con una gran fractura entre vencedores y vencidos con muchas facturas pendientes para formalizar y liquidar. Si los vencedores habían sido tratados mal por los vencidos, muchos vencidos fueron más tarde, incluidos los más inocentes, tratados con “desprecio, escarnio y/o olvido”
Por otro lado y por parte de los vencedores se echa de menos “ arrepentimiento, reconocimiento de la colaboración al derrocamiento de la república, la legitimación de la dictadura, carencia de compasión con las víctimas de la represión franquista…”

El perdón y el reconocimiento es  un proceso largo e ineludible abierto al “juicio último”. Mientras tanto, la consciencia aumenta  y hace que crezca nuestro sentido de la solidaridad y de la  globalidad, sobre todo entre las nuevas generaciones.

La evidencia de los intangibles que no tienen precio pero tienen valor forma parte de una realidad cada vez más exigente y puntualitzadora un movimiento que se mueve entre la voluntad, la toma de consciencia, los principios éticos razonables con el recto y sereno discernimiento.

El proceso es largo: voluntad de investigación y voluntad de querer hacer las cosas bien hechas,.Darse cuenta, querer tener en cuenta,  y  siempre  discerniendo para prever los resultados de un justo reconocimiento a fin de evitar males mayores y promover bienes superiores de convivencia y mutuo entendimiento

La memoria nos aporta material de reflexión, pero la congruencia deseada necesita de la razón para contrabalancear las contradicciones de la vida diaria.

Salvador Guasch
Economista, filósofo y teólogo
Socio fundador IntangiblesCOM – APDO
Autor de “La Contabilidad Simultania”. Accid 2013

 Octubre 2013

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